Let´s do it !

 
 
 
 
 
Del 15 al 21 de Febrero de 2016
 

La herencia del Concello de esta ciudad es una herencia envenenada desde ya hace tiempo. Más o menos desde cuando las sesiones plenarias empezaron a hacerse farragosas, los discursos de unos cuantos tan largos como cortos de miras, de léxico y de orginalidad y los plenos eternos bajo la máxima invariable de que nada que no sea lo de uno siquiera sirve. Y desde que a alguno le ha dado por poner tags, etiquetas, a espuertas como se hace en los pueblos y el que no tiene mote no es del lugar. Jácome quiere ser un maestro de las etiquetas, pero cae con demasiada frecuencia en contradicciones.

No vota las mociones, siquiera las suyas, pero su grupo presenta mociones. Reprueba al alcalde forzando una postura del amado y necesario socio para una futura moción de censura que le aúpe a la alcaldía, pero no vota las mociones del amado socio por más que los de Barquero le pongan empeño porque no vota ni las suyas. Dice a los medios de comunicación que el alcalde "os toma el pelo" y "perdéis el tiempo" porque los acuerdos no se harán efectivos aunque las mociones se aprueben, pero ese mismo día anuncia que él seguirá llevando mociones y haciéndonos perder el tiempo porque ni siquiera las votará, ¿hace falta ser más evidente?. Ha cambiado la dirección de sus dardos dialécticos hacia Ourense en Común para evitarlos en el PSOE porque Jácome no puede construir sin derribar algo, y para ser alcalde necesita a los de Barquero. Lleva ocho meses convirtiéndose en un elefante en una cacharrarería, rescatando viejos argumentos como el chocolate del loro de las instituciones a los medios en propaganda y "autobombo" sin acordarse de su programa y, por ejemplo, de las escaleras mecánicas, el ascensor o lo que sea del barrio de A Milagrosa. Acusa al alcalde de ser un cautivo de los medios de comunicación y de su ego, él que dispuso de una televisión como palanca suya y de su grupo cuyo servidor costeó con dinero municipal.

Barquero, por su parte, repite las ruedas de prensa como si su pequeño circo llegara cada día a otro pueblo muy lejano del anterior donde nadie puede saber del número del selfie, por ejemplo, del turismo institucional de un tal Jesús Vázquez y del copy and paste que es todo lo poco que hace el PP de lo que dejó pendiente de hacer el PSOE. Este viernes nos dejó el anuncio de una moción al Pleno de marzo en materia de Transporte Metropolitano, pero se olvidó de insertar al final: "Nota, esta moción tiene tanto recorrido como Jácome quiera" o "Si Jácome no cambia de postura, vamos jodidos". Mejor preguntarle a Jácome si le levanta el castigo y así no perdemos el tiempo. Nada vale, nada es bueno si viene del otro. Pero todo cabe en el Concello de Ourense.

Esa especie de bipolaridad en la que se han instalado algunos (tan dados a diagnosticar males, enfermedades y comportamientos enfermizos de los demás y a aplicar tags) les permite disparar con pasmosa facilidad y como si fuera lo más normal del mundo una moción de censura en el menor lapsus de tiempo, con el menor sustento y con el menor pretexto. Y ya hemos podido escuchar en una emisora de radio de esta ciudad decir a Pérez Jácome que a partir de este lunes tocará posicionarse, conmigo o contra mí, con la moción o con Jesús Vázquez. Ir contra Jácome será ir contra toda lógica, pues no es razonable estar en la oposición cuando el Gobierno está en minoría. Algo así se lo oí hace muchos años a Manuel Fraga, aquel político que llegó a Galicia preconizando para defender a ultranza que sólo los gobiernos en mayoría pueden ser realmente eficaces, ágiles y resolutivos. Como si cualquier otra opción sólo pudiera instalarse en la utopia de románticos de la piolla. Que bien captaron su mensaje los del Partido Popular que decidieron aprovechar lo mejor para sus intereses espurios, el rodillo de la mayoría para colocar en Suiza el dinero que no era suyo...

Llegada la hora, el planteamiento de Jácome será ese, el de somos mayoría, y no otro: por qué ejercer la oposición cuando se puede gobernar. Visto por el lado práctico es que es de tontos, Barquero. Ese será el órdago de Jácome al PSOE para la moción de censura. Sin más dilación ni más argumentos que un simple hazlo, Let´s do it. Qué mejor argumento podría plantear: estar en la oposición estando el Gobierno en minoría equivale a estar en la oposición porque a uno le da la gana. Luego, Barquero, Let´s do it. A Jácome le gustan las cosas para ya (Hitler las quería "para ayer"). A partir de ahí el mensaje a los socialistas será aún más claro: o con la moción o perdido Barquero en la ignominia y su grupo en una insignificante minoría que sólo podría resolver el PP. Y eso es cada vez más inviable. Si algo hay que reconocerle al líder de Democracia Ourensana es su verticalidad, que las medias tintas no le van y que las cuentas las quiere claras. Quiere la alcaldía y la quiere para ya, para que andarse por las ramas... Y no tardará en ocurrir, aunque al menos por dos razones jamás le oiréis a Jácome ese Let´s do it: una, porque no se le ocurrió a él; y dos, porque aunque luego se convirtiera en la existosa Just do it de una conocida marca deportiva, la repitió hasta la saciedad Gary Gilmore antes de que, por fin, se le ejecutara en la prisión de Utah, Estados Unidos, el 17 de enero de 1977. (Y lo digo porque se que estas caralladas made in USA le gustan mucho a Jácome).

 
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