Empujones
 
Por ELVIRA CUADRADO
17 de ENERO de 2011: OURENSE DIXITAL

Vivimos esta semana los últimos coletazos de la cuota obligatoria de la Cámara de Comercio y de sus miembros del Pleno afanados en no despegar su trasero de una silla. Después de un frustrado intento de un período transitorio –o sea, más años clavando a autónomos y empresas- ahora el presidente, Celso Barbosa, quiere enchufarse al tetamen de la Xunta. Dice que no tiene todavía respuesta de la Administración autonómica pero no debe leer bien las noticias económicas. Por poner un ejemplo próximo, la presentación del Plan India por el IGAPE el próximo 19 se realiza en la sede de la CEG. La Xunta pasa de la Cámaras de Comercio gallegas, no porque no hayan sido sabido ser eficientes, sino porque no evolucionan, siempre son los mismos los poltronados como representantes empresariales sin haber obtenido la gran mayoría de ellos ni un solo voto.

También parece estar dando los últimos coletazos el presidente de la Federación Vecinal Limiar, Manuel Carnero. Le quedan dos telediarios si Baltar no lo impide. Decidió quemarse a lo bonzo y no controló la incineración: no podrá completar sus servicios en la próxima contienda electoral. 

La provincia ha saltado otra vez a la palestra de titulares nacionales. El protagonismo hay que agradecérselo a la constructora ourensana Extraco SA por sus reiterada peticiones al gerente del PSOE, Xoán Cornide, de empujones para conseguir contratos. Se equivoca el ex presidente provincial de la patronal del ladrillo, Pablo Prada. El país no funciona así. Muchos de sus competidores no utilizan ese tipo de empujones. Si todo el mundo pidiera simplemente un empujón, se neutralizarían y ese tipo de contubernios no tendrían efecto alguno. Otra cosa distinta es que él quiera que funcione así porque tiene la ventaja que le da la experiencia para dejar fuera a sus competidores. Y Extraco SA no se ha distinguido por su respeto a la libre competencia como así lo acreditan las actuaciones contra esa firma del Tribunal de Defensa de la Competencia

Empujón tendrá -sin tener que pedirlo- todo el tinglado de formación ocupacional que alimenta a parientes, amigos, asociaciones empresariales y a sindicatos.  La Xunta ha anunciado que, a partir de marzo, los parados que quieran seguir cobrando los 426 euros mensuales del en su día generoso Zapatero ahora tendrán que hacer un pequeño esfuerzo: aguantar las horas (hasta 270) del curso que le toque, le guste o no.  Así será más fácil alcanzar el cupo de 15 alumnos por curso aunque los cursos ofertados se ajusten más a las homologaciones de determinados centros de formación que a las prioridades detectadas en el mercado.

Mientras unos se saltan las reglas, otros tratan de impedir que existan. Así, las eólicas beneficiadas con las últimas concesiones siguen intentando escaquearse de sus compromisos de inversión como ya lo hicieron en el gobierno de Manuel Fraga. Le llaman “consensuar criterios” para el cumplimiento de la orden de convocatoria. La provincia volverá a perder inversiones mientras se expolian sus recursos. Acabaremos viendo cómo años más tarde ex altos cargos son recompensados con suculentas pensiones -aunque no creo que mayores que las de Aznar y Felipe González- al margen de algún que otro empujoncito en las campañas electorales que el filón del ladrillo está agotándose.

Se materializó ese monumento a la estupidez de los políticos que nos gobiernan bautizada con el nombre de Gaiás. Frente a ese monstruo, nuestra provincia es el mejor contrapunto: todavía estamos inaugurando concentraciones parcelarias iniciadas hace 15 años, viendo cómo revientan cada dos por tres las tuberías de agua, dotando de saneamiento al medio rural, creando redes de abastecimiento de aguas, pidiendo mejoras para la N-120 en Valdeorras, quejándonos del histórico aislamiento de la zona de Trives y O Barco, … Eso sí, somos idóneos para la nueva incineradora de residuos.

El grupo municipal del PP sigue aferrado a su estrategia emuladora del Tea Party. La celeridad del Concello en solucionar el problema de la expropiación del solar para el nuevo edificio judicial ha despertado tal nivel de agresividad política que da la impresión –falsa, seguramente- de que hasta hacen sesiones de vudú con Aurea Soto para que se retrase el inicio de las obras.

A partir de ahora tendremos que acostumbrarnos a la escenificación de la unidad popular en los actos de precampaña. Ya vivimos con cierta sorpresa la gloriosa escena de coronación de Rodríguez Miranda como cabeza de lista por Allariz. Y esta semana el abrazo de Baltarín le tocó al alcalde de Verín, Juan Manuel Jiménez, a quien los rumores cada vez más fuertes lo postulan como sucesor de Rogelio Martínez en la delegación de la Xunta.  

 
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Celso Barbosa, quiere enchufarse al tetamen de la Xunta. Dice que no tiene todavía respuesta de la Administración autonómica pero no debe leer bien las noticias económicas. Por poner un ejemplo próximo, la presentación del Plan India por el IGAPE el próximo 19 se realiza en la sede de la CEG. La Xunta pasa de la Cámaras de Comercio gallegas
 
   
 
También parece estar dando los últimos coletazos el presidente de la Federación Vecinal Limiar, Manuel Carnero. Le quedan dos telediarios si Baltar no lo impide. Decidió quemarse a lo bonzo y no controló la incineración
 
     
   
 
Y esta semana el abrazo de Baltarín le tocó al alcalde de Verín, Juan Manuel Jiménez, a quien los rumores cada vez más fuertes lo postulan como sucesor de Rogelio Martínez en la delegación de la Xunta.  
 
     
     
     
 
 
     
 
 
 
   

 

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