Mientras el alcalde invita a relajar la situación, admitiendo que está demasiado tensa, el portavoz nacionalista pide medidas radicales e inmediatas, como que en lo sucesivo los plenos estén vigilados por la Guardia Civil o efectivos policiales.
 
 

El BNG exige al alcalde presencia policial o de la Guardia Civil en los plenos

11 de AGOSTO de 2007: OURENSE DIXITAL
   

El portavoz nacionalista y jefe de filas del BNG en Carballiño, Manuel Amil Otero, ha pedido que se prohiba "de por vida" la entrada del agresor de Xosé Dobarro al

Concello, y de ahora en adelante la presencia de la Policía Local o la Guardia Civil en las sesiones plenarias.
El nacionalista advierte que las consecuencias que puede traer en un futuro el tensionamiento que sufre la vida municipal pueden ser peores, y le recuerda al alcalde, el socialista Carlos Montes, sus responsabilidades al respecto.
Así, según ahor adenuncia Manuel Amil, el regidor municipal permite "insultos por lo bajo" a los concejales de la oposición en los plenos, de lo que advirtió que "no vamos a permitir más".

Por su parte, el regidor municipal admite la relación que el presunto agresor del concejal nacionalista tiene con el PSOE, y, al tiempo que anunció que su partido analizará lo ocurrido y que se tomarán medidas, recordó que también Julio Martínez presentó denuncia por un codazo que, según él, sufrió en el transcurso de la disputa.
Según el regidor municipal carballiñés, "todos somos responsables de la tensión y la crispación existente", tras lo que invitó a todos tranquilizar la situación.
 
Volver atras Imprimir Página  
REDACCIÓN de Ourense Dixital