"O LOBISHOME" / "O HOME DO UNTO" EN TIERRAS OURENSANAS.

 

 

 

1. SIGNIFICADO del lobo en Galicia


2. LA LICANTROPÍA en tierras ourensanas
   "O Lobishome" / "O lobo da xente"


3. INTERPRETACIONES del Hecho del Hombre-Lobo

3.1. Explicación Mítico-Sugestiva

3.2. Un Delirio Zoantrópico

3.3. Una maldición que no se cumple

3.4. Una "fada", maldición de bruja o posesion diabólica

Catedrático de Geografía e Historia

 

 


1. SIGNIFICADO del lobo en Galicia

      No podemos hacer una interpretación del hombre-lobo sin antes examinar el significado que este animal tiene en los pueblos y aldeas de Galicia. Aquí, precisamente, están las raíces y los condicionantes de aquél.

      El lobo en Galicia está rodeado de leyendas, de creencias de todo tipo. Hecho que también se da en otros pueblos, en otras culturas más o menos distantes y separadas de las nuestras.
      El lobo es odiado en aldeas y pueblos. De él sólo cuentan las gentes maldades y fechorías. El lobo, en la casi totalidad de las culturas, es uno de los grandes enemigos del hombre y de toda clase de animales. Nace y vive en un espacio salvaje y de éste arranca buena parte de su ferocidad por estar siempre en contacto con esta naturaleza, con lo no humanizado, con lo animalístico. Así, nuestras gentes dicen del lobo que tres meses come carne, tres tierra y otros tres ayuna. A las reses, dicen los paisanos, sólo les come la parte izquierda por un castigo que Dios le impuso a causa de su ferocidad. Predador insaciable, su bocado predilecto en nuestras tierras son los rebaños de ovino.
     Cazador de comportamientos astutos, posée una vista bien dotada. Por ciertos compartamientos al respecto, como puede ser su presencia por la noche o el miedo a la luz y al fuego, se le tacha de ser maléfico y hasta de animal demoníaco. Llega a ser un animal dotado de poderes mágico-míticos, totémico. Figura como protagonista maligno en cuentos, leyendas, fábulas y refranes populares. Siempre encarnando el mal. Le teme al hombre y por eso en muy raras ocasiones le ataca. Le teme al fuego, a los ruidos estridentes, a los gritos. Y por ello el grito tan generalizado entre nuestros paisanos:

      - Tooo…, lobo, toooo…

      Al tiempo que generalizado es el dicho "Seica víchelo lobo" cuando la moza venía apurada de estar con el galán o, simplemente, cuando el porte del paisano no iba del todo bien compuesto.

      La experiencia de la pérdida del aliento de aquellos que dicen presentir su presencia, también se ha extendido. Igual que el hecho de que los perros al coger su rastro no salgan algunos de entre las piernas de sus amos, y las reses, a la señal de una de ellas, comiencen a agruparse en un compacto rebaño que deja hacia el exterior aquella parte por donde estos animales son menos vulnerables: las astas el vacuno, por ejemplo.
      En definitiva, el lobo ha sido y es todavía un animal que entraña miedo, hasta pánico, y representa el mal para las gentes de estas tierras. El hombre para defenderse de la fiera maléfica reza el responso de San Bartolomé, de San Benito o de San Antonio. Se sube a los árboles, enciende fuego, toca latas y artilugios ruidosos y grita.

      Sabemos que en Castro Caldelas para que Dios les apartase los lobos del pueblo, los vecinos levantaron una capilla a San Mauro en una encrucijada que mira hacia Sampaio de Abeleda.

 

      Bande Rodríguez, E.: FESTAS DE XANEIRO NO CASTRO DE CALDELAS; Faro de Orense, 17 de enero de 1987.

 

Todos los años le hacen la fiesta para pedir su protección y ayuda. Dicen los paisanos de estas tierras, que el lobo nunca comió una oveja "arresponsada" esto es, a la cual se le rezase el responso.
      Entre el hombre y el lobo se da una oposición total, una guerra permanente. Mutuamente se asustan. Y esta oposición fontal se originó en el paleolítico ya, una época en la cual el hombre tenía una economía depredadora y pasiva, y vivía a expensas de la caza y la pesca.

 

      Vicente Risco: CONTRIBUCIÓN AL ESTUDIO DEL LOBO EN LA TRADICIÓN POPULAR GALLEGA, CEG, Fasc. IX, 1984.

 

      En la tradición popular gallega, el lobo es el principal enemigo del hombre, un ser maléfico y demoníaco, un animal dotado de poderes mágico-míticos.

 

2. LA LICANTROPÍA en tierras ourensanas
   "O Lobishome" / "O lobo da xente"

      Siempre hubo hombres quienes movidos por una "fada", empujados por una fuerza misteriosa y extraña, por una maldición, una posesión diabólica o el efecto de una mala bruja, se van a los montes, se revuelcan en la hierba de los prados y viven como lobos. Son los llamados "lobishomes".

 

      Vicente Risco: UN CASO DE LYCANTROIA; Edt. Moret, La Coruña, 197

 

      El tema aparece ya reseñado en la antigüedad, pues lo trataron Plinio, Estrabón, Virgilio, Patronio, Luciano de Samosata, Ovidio, Platón, Pausanias, Santo Tomás de Aquino, San Jerónimo, San Agustín y otros muchos autores clásicos, medievales y modernos. Aunque, obviamente, difieren en la interpretación de los hechos que recogen, siempre sostienen la existencia de tales seres.

      Las leyendas de la tradición oral recogen hechos de hijos de familias quienes a causa de una maldición de sus padres se volvieron lobos. En el pueblo, entre los paisanos, existe la creencia de que la maldición de los padres es lo peor que le puede suceder a un hijo.

 

      Carré Alvarellos: AS LENDAS TRADICIONAIS GALEGAS. Pags. 26-27

 

      Es famoso en tierras ourensanas de Viana el caso de un muchacho que se volvió lobo por una maldición de su padre, quien un día, cuando el muchacho comía, se volvió a él y le dijo "Nunca farto de carne te vexas".

 

      González Reboredo: LENDAS GALEGAS DE TRAIDICIÓN ORAL; Edt. Galaxia, Vigo, 1983

 

      Don Vicente Risco fue quien hizo los estudios más serios de la conducta de estos seres. En su discurso de ingreso en la Academia Galega, leído el 23 de febrero de 1920, estudia un caso de Licantropía, el de Manuel Blanco Romasanta. Recoge las licantropías en las tradiciones populares, y hace una interpretación del mito analizando sus orígenes. Da explicaciones psicológicas, mágicas, etnográficas, históricas, psiquiátricas y culturales de este fenómeno.

 

      Vicente Risco: O.C.

 

      Risco nos refiere también el caso de Blanco Romasanta. Aunque en lo referente a los hechos, no sea precisamente en lo que más se detiene don Vicente.
     
      El mito del "lobishome" es conocido en todo el norte de Europa, en las Galias, Inglaterra, Alemania y también en el mundo mediterráneo.
      Este hecho tiene unos orígenes casi totémicos, es uno de los primitivos totemismos de los pueblos mediterráneos como sabemos por los casos de Rómulo y Remo, fundadores, según la leyenda, de Roma. También por los muchos ejemplares de este animal que podemos encontrar decorando múltiples fachadas de nuestro románico rural.
      En Galicia se habla, como vemos, de hombres que de poco en poco tiempo se convierten en lobos y matan pesonas, especialmente mujeres, para sacarles el unto.

      Este es el caso de Blanco Romasanta, a quien la manía, la "fada", la maldición de una de las muchas brujas que pululaban por el mundo rural gallego, o de su padre, lo llevó a realizar tales hechos, según su propio relato.
      La "fada" le desapareció el día de San Pedro de 1852. Entonces dejó de sentir los deseos de dar muerte a sus víctimas y comenzó a sentir miedo de las personas, de sus semejantes o iguales.
      Para mí, este fenómeno fue causado por la maldición de una bruja buena o de una sabia, quien mediante un "desconxuro" le quitó del cuerpo la "fada", la maldición, "o bruxedo" o la diabólica que llevaba dentro del cuerpo desde hacía ya años.

 

3. INTERPRETACIONES del Hecho del Hombre-Lobo

      Etnógrafos, amantes de la Antropología Cultural y folcloristas, no nos proporcionan explicaciones satisfactorias del hecho. Se limitan a describir el fenómeno diciendo que los hombres-lobos son gentes que abundan en pelo en manos y pies, las cejas muy espesas, el dedo corazón muy largo, y que los síntomas que tenemos para identificarlos son: enfermedades mentales, manías, dolencias, histerismos, epilepsias, esquizofrenias, encantamientos y posesiones diabólicas.
      Dicen también que el hecho puede ser voluntario, pacto con el demonio, comercio carnal con él o, simplemente, involuntario.
      El hecho dicen que es fruto de un pacto o de una posesión del Diablo, que se mete en los cuerpos de las personas y las posee, fruto de un acto de bestialismo o de contacto sexual con un animal, de dicho coito nacería híbridos y monstruos. También fruto de alucinaciones producidas por ungüentos y pócimas hechas por brujas. El fenómeno se puede producir simplemente con cubrirse con pieles de lobo o por frotar el cuerpo con unto de sapo. Por acudir a una bruja que le administraría al sujeto pócimas alucinógenas para sugestionarle, y disfrazarse de animales invirtiendo su comportamiento de forma que los instintos atávicos animalísticos bloqueen la actividad cerebral de las personas. Por maldiciones familiares, por generación o herencia, por haber comido médula de lobos o carne humana, por ser hijo de un acto nefasto con el demonio, por ser hijo ilegítimo, o el séptimo de una familia que no tuvo más que machos.

 

3.1. Explicación Mítico-Sugestiva

      Para los defensores de esta teoría, el hombre se convierte en lobo sugestionándose y considerándose lo que no es. Tenemos el caso de Bocassa, Emperador de la República Centro Africana, quien se consideraba león y rey de la selva, mataba a las gentes y cometía actos de verdadero canibalismo.
      Defienden éstos también, que los hombres se vuelven lobos porque fueron mordidos una noche de luna llena por un lobo rabioso o por una loba en celo.
      Para ellos, el hombre lobo se identifica con el mal, con los judíos, los gentiles y con todos aquellos que hacen ritos gentilicios y judaicos sacándole el unto a los niños y a las mujeres vírgenes para hacer hechizos con el unto o con la sangre, filtros amorosos y para curar enfermedades.
      El hombre lobo según esta teoría, mata a las personas para quitarles el unto. Esto debió de existir en Galicia dado que aún hoy se asusta a los niños diciéndoles:

      - Fuxe rapaz, que ven o home do unto

      En nuestro caso, el hombre lobo.

      Ya en los Sínodos Medievales gallegos y portugueses se condenan muchas prácticas por ser ritos judaicos, gentilicios y moriscos.

 

      García y García: SYNODICON HISPANUM, Biblioteca de Autores Cristianos, 1981

 

Entre estos ritos está el empleo del unto, sebo y sangre de doncellas, de niños y de machos cabríos.
      La sangre y el unto se empleaban para hacer conjuntos, ensalmos, soldar roturas de huesos, curaciones supersticiosas. El unto también lo empleaban las brujas para untar sus carnes, ingles, sobacos y conjunturas de los codos a fin de así poder volar mejor e ir a ver a sus compañeras. Estos ungüentos se hacían en las boticas con el sebo de doncellas, de niños y de culebras.
      En los laboratorios de las hechiceras condenadas por la inquisición, hallamos pucheros con pez, unto, figurillas, sangre de mujer menstruante, piedras de azufre, sesos de asno, herraduras de caballo, Agnus Dei, conjuntas de niños, unto y sebo de macho cabrío y trozos de la soga con la que se ahorcó un gitano.

 

      PROCESOS DE LA HECHICERÍA EN LA INQUISICIÓN DE CASTILLA; Editado en Madrid, CSIC 194

 

      El unto que le sacaba el hombre lobo a sus víctimas y que vendía en las boticas portuguesas, también era empleado para hacer adivinaciones, sortilegios, filtros amorosos, maleficios y hechizos amatorios. Sabemos por confesiones recogidas en los procesos de la inquisición, que las brujas se hacían tales, untándose con unto de niño muerto, cera y cáscara de nogal.

 

3.2. Un Delirio Zoantrópico

      Para otros, el "lobishome" no es más que un delirio zoantrópico, una supervivencia de la época en la cual el hombre era un animal y de los modos de vida de los hombres primitivos y de los salvajes actuales.
      Para los defensores de esta teoría, convertirse en lobo es un retroceso a la cadena de la hominización, una vuelta al animal del cual venimos por evolución. En nosotros sobreviven ideas, actitudes y comportamientos de nuestros antepasados. Llevamos en nosotros tendencias ancestrales, y éstas pueden manifestarse en determinados momentos de nuestra vida, y pueden perturbar nuestra conciencia actual.
      La conducta del "lobishome" es fruto de recuerdos e influjos totémicos y maléficos, mágicos, que nos retrotraen a un determinado momento en la cadena de la hominización, y nos recuerdan los estados por los cuales hemos pasado antes de llegar al estado actual. Es un querernos identificar con el ser que nos sirve de tótem.
     
      El lobo en esta concepción es un dios o un animal sagrado, un dios infernal porque teme la luz. Una muestra de supervivencia totémica. Es lo que hacemos en carnaval cuando el hombre deja el espacio urbano y semeja que vuelve al espacio no humano. Y se viste de vaca, de oso, de cigarrón, de choqueiro, de pantalla, de Irrio, de peliqueiro…
      Es un retroceso en la cadena de hominización. Una vuelta atrás, en definitiva.

 

3.3. Una maldición que no se cumple

      La maldición es un mandato enérgico que en algunos casos y en algunas personas puede provocar delirios licantrópicos, trastornos y hacer que una persona se sienta como si fuera un lobo, como si fuera el lobo de las gentes.
      Blanco Romasanta se haría lobo a causa de una maldición que echó su padre. Las palabras de las maldiciones que pronuncian los padres, igual que las palabras sacramentales, producen lo que significan en multitud de ocasiones. La maldición tiene poderes brujeriles para hacer que se cumpla el maleficio en una persona determinada y un momento dado.

 

3.4. Una "fada", maldición de bruja o posesion diabólica

      De todo lo manifestado por Blanco Romasanta, su caso encajaría mejor en esta última teoría. La que sostiene que el hombre se vuelve lobo por la maldición de una bruja, quien hace con su poder maléfico de una persona un lobo fruto de la acción de una maldición, ya que la bruja es la encarnación de los poderes maléficos y tiene un pacto con el diablo.
      La "fada" se puede traer de nacimiento o se puede adquirir en el decurso de la vida por la acción de una bruja o por posesión del demonio. En el "meigallo" y en el brujeado, reside una fuerza mágica propiciada por el mal de ojo, la cual causa "feitizos" y trastornos.

 

      Bande Rodríguez: SUPERSTICIÓN, BRUXEDO E MAXIA NA GALICIA MEDIEVAL; Revista Grial, núm. 85, 1984.

 

      La "fada" es un cuerpo extraño, algo que procede del mundo exterior a los hombres, que se mete en nuestros cuerpos haciéndonos daño. La llevamos en la sangre, y al echar sangre fuera se cura la "fada" y el fadado vuelve a ser una persona normal.
      Algo que procede del mundo exterior a los hombres y nos causa trastornos. Es un cuerpo extraño. El hombre fadado adquiere la personalidad de un ser sobrenatural, psíquico o formal, a causa de una fuerza espiritual. Es un acción demoníaca que se transmite a una persona y genera en ella las propiedades maléficas, naciendo así el "meigallo" o el "aollamento".
      La "fada" es fruto de un poder sobrenatural, maléfico, que se mete en el hombre enfermo y lo convierte, en nuestro caso, en un "lobishome", un poseso, un hechizado, un ameigallado, un embrujado.
      Es fruto de un espíritu maléfico y demoníaco. Es una forma de posesión diabólica. Un mal que entra en una persona y lo vuelve lobo temporalmente, fruto del mal de ojo, del mal de aire, de bebedizos, de debilidades, de emanaciones o de embrujamientos.
      El hecho es algo misterioso pero tiene su explicación en el concepto de meigallo, en el maleficio y en el espíritu malo que se mete en los cuerpos.

      Según esta teoría, que es la nuestra, el hombre lobo, Blanco Romasanta, sería un poseso, un "ameigallado", un aollado, un embrujado.
      El "lobishome" es un poseso, un enfermo psíquico, un portador de una dolencia misteriosa y extraña, un aojado, endemoniado fruto de un poder sobrenatural o espiritual llamado "fada". El "lobishome" es, pues, un enfermo psíquico y mental.
      El hecho tiene sus raíces en el meigallo, en los maleficios espirituales, en los poderes demoníacos que entran en el hombre haciendo que este adquiera actitudes propias de los lobos.
      También le atribuyen estos hechos al mal de ojo, al mal de aire, a bebedizos y al diablo, a quien se le atribuye cuanto de malo ocurre en la vida de las personas y hasta de los animales.

      Para curar el "lobishome" hay que sacarle el meigallo, la "fada", arrancárselo. Para eso los enfermos acuden a los santuarios de San Pedro Mártir, para que el Santo eche fuera de su cuerpo al diablo y a sus agentes. Ésta creemos ser la razón por la cual Blanco Romasanta dejó de estar "fadado" el día de San Pedro de 1852.
      Quien echa fuera la "fada", el diablo y el mal, es la bruja buena, la sabia que tiene poderes sobre las cosas y sobre los lobos del monte. Las gentes acudían a estas sabias, brujas buenas, para que las conjuraran. Besaban la tierra de los cementerios y de los santuarios de la advocación de San Bartolomé o San Mauro, abogado de las gentes contra los ataques de los lobos.
      En las tierras de Avión le llaman al que consigue echar fuera este mal "pioeiro dos lobos". Quien no deja que los lobos ataquen los rebaños del ganado obra igual que el "nubeiro", que no deja caer el pedrazo en su parroquia o en su pueblo y proteje un territorio determinado.
      La bendición de las sabias hace del "lobishome" una persona normal. Sabemos que por esta virtud de una sabia o de una bruja buena, un desconjuro, a Blanco Romasanta se le fue la "fada" el día de San Pedro del 52 y dejó de sentir los deseos de matar, comenzando a tener miedo incluso.
      Hubo de ser así como se borró la posesión diabólica.



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