“Si los políticos socialistas recibiesen a la décima parte de personas que yo en la oficina de nuestro grupo municipal y les escuchasen, está claro que no consentirían que el gobierno de Madrid lleve a cabo la política fiscal más injusta de toda la historia de la democracia”. Con estas palabras se despachó Enrique Nóvoa, presidente de la junta local del PP de Ourense y portavoz del grupo municipal del Partido Popular en el Concello de Ourense.
Después de una campaña electoral en las pasadas generales en la que el PSOE anunció medidas para ayudar a las familias y a los más necesitados, e incluso la devolución de cuatrocientos euros a todos los españoles, “llegamos a la hora de la verdad y vemos que sucede todo lo contrario”, comenta Enrique Nóvoa.
Pensionistas, parados y personas con las rentas más bajas se quedan fuera de esas medidas de apoyo que solo beneficiarán a aquellos que obtienen rentas suficientes como para que les puedan deducir de sus retenciones los 400 euros que Solbes había prometido a todos.
“Acabamos de leer en los medios informativos que Ourense tiene una alta tasa de población en el umbral de la pobreza –señala Poly—y hay un porcentaje muy alto de pensionistas con rentas muy bajas, que no tendrán derecho a los cuatrocientos euros. ¿Es moral que el alcalde, que cobra seis mil euros al mes tenga derecho a esa deducción y un trabajador, un jubilado o una viuda que cobre seiscientos euros al mes no tengan derecho?”
“En la oficina del grupo municipal del PP recibo cada día a docenas de personas. Ahora me encuentro con muchos pensionistas que vienen y me dicen ¿Cómo es posible que teniendo una paga tan baja a nosotros no nos corresponda nada? Y yo, la verdad es que solo puedo estar de acuerdo con ellos en que nos enfrentamos a una de las mayores injusticias que se han producido por parte de un gobierno democrático en nuestro país.”
El presidente del Grupo Municipal del Partido Popular en el Concello de Ourense no se sustrae a comparar la desigual situación que la medida produce entre jubilados, viudas y parados que se quedarán sin los cuatrocientos euros que el gobierno socialista ha prometido a todos los españoles, y el alcalde de la ciudad que, recuerda, percibe 6.000 euros mensuales. E insiste en que “si yo fuese el alcalde de Ourense, se me atragantaría cobrar seis mil euros al mes y ver cómo me beneficio de esa medida fiscal mientras los ourensanos que cobran seiscientos euros no recibirán ni un céntimo”.
|