¿Qué sucursal acabara desapareciendo en tal o cual concello, la del alcalde o la otra?. Esta será una de las no pocas incógnitas que planteará en breve el proceso de fusión de las cajas gallegas. La vida de las dos cajas gallegas en esta provincia ha discurrido en las últimas décadas siempre muy ligada al poder político. Así lo quiso Eulogio Gómez Franqueira con la Caja Rural ourensana, y presidentes como David Ferrer, estrechamente vinculado primero a Alianza Popular y luego al PP, por lo que respecta a la Caja de Ahorros de Ourense. De hecho, la fusión de las cajas gallegas llega mucho después de que el poder político del entonces centro-derecha se fusionara en esta provincia, al absorver también los populares el tránsito por el centro de los coagas convertidos en los Centristas de Galicia.
 
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¿Que sucursal cierra, la del alcalde o la otra?
5 de ABRIL de 2010: OURENSE DIXITAL
   

Las peculiaridades de la provincia ourensana vinculan, si acaso como en ninguna otra provincia gallega, los poderes económico y político es decir, a las cajas con los concellos y, más concretamente, con las alcaldías.
Muchos alcaldes de esta provincia fueron los responsables de alguna de las cajas en la capital de su municipio, y aún no son pocos los casos en los que la situación laboral de los regidores está vinculada a alguna de las cajas.
De ahí que es previsible que en un corto espacio de tiempo haya que dilucidar si la sucursal que continúa es la que dirige el alcalde o si, por el contrario, será el regidor municipal el que tenga que mudarse de local. O si también él entrará en los planes de recorte de plantilla que conllevará la operación de la caja única.

 
Eulogio Gómez Franqueira

En cualquier caso, la fusión de las cajas llega bastantes años después de que esa misma operación a nivel político se hubiera consumado en Ourense.
A la muerte de Gómez Franqueira y el anuncio de su sucesor, Manuel Gómez, de prescindir de la vía política, a los coagas no les quedó otra alternativa que dar luz a unas nuevas siglas, Centristas de Ourense, primero, y a lo pocos meses Centristas de Galicia.
Mientras la Caja Rural ourensana era absorvida por la coruñesa en 1988, los Centristas de Victorino Núñez preparaban el desembarco en las filas del PP que capitaneaba David Ferrer, pero no sin antes pasar por las Municipales de 1991 populares y centristas como rivales políticos, nunca como aliados ni amigos.

Fue una campaña sin tregua, despiadada incluso en varios concellos de la provincia, la victoria previa que Victorino Núñez exigía a los suyos antes del desembarco en el PP que se había empezado a tantear desde que dos años antes, en las Autonómicas de diciembre de 1989, Manuel Fraga se convirtiera en presidente de la Xunta de Galicia con mayoría absoluta.
También aquí la victoria de los centristas fue la de Caixa Galicia sobre la Caja ourensana, tanto por el hecho de que los ex coagas contaban con la maquinaria económica de la ya desaparecida Caja Rural, como, sobre todo, porque era la victoria sobre el partido que presidía el también presidente de la Caja ourensana.
Para cuando llegó la fusión política, la proyección política de la Caja Rural asumió el mando del Partido Popular con Baltar Pumar como presidente, y también del Consejo de Administración de la Caja de Ahorros Provincial de Ourense.

 
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