Una vista de más de 10 horas que resultaron especialmente densas e intensas, ha dejado el caso de la demanda de “resolución de contratos” formulada por 75 trabajadores de Vidriera del Atlántico de Xinzo de Limia abocado a la resolución de la titular del Juzgado de lo Social número 3 de Ourense, pero con un giro “importantísimo”, como lo califó el dirigente sindical de la CIG en la empresa, Anxo García Torres, por parte de la Administración Concursal de la empresa.
La Administración Concursal es el órgano de control de gestión de Vidriera del Atlántico que nombró el Juzgado de lo Mercantil una vez que la Dirección planteó el proceso concursal en dicho juzgado. Integrado por un abogado y dos economistas, tiene la misión de supervisar, controlar y fiscalizar todos los movimientos que se produzcan en la empresa desde el momento que la Dirección solicitó el proceso en el Mercantil y hasta que este Juzgado resuelva al respecto.
La Administración Concursal, presente también en la vista por la parte que le concierne en la demanda de “resolución de los contratos”, experimentó un giro de 180º en su postura y reconoció ante la autoridad judicial falta de la debida colaboración del Grupo BA Vidro con la Vidriera del Atlántico.
Los administradores pusieron de manifiesto en el transcurso de la vista que el Grupo portugués BA Vidro sería la empresa real mientras Vidriera del Atlántico es la “sección fabril” del Grupo portugués en la planta de Xinzo, lo que vendría a dar la razón al Comité de Empresa de la factoría y a la CIG que vienen sosteniendo que “a responsabiidad real é do Grupo BA”, recordó García Torres.
La vista oral, una de las más largas de un juzgado de lo social que se recuerdan en Ourense, resultó espectacular ya en su mismo inicio, cuando la representante de los trabajadores acudió a la sala con la documentación en un carrito de la compra, y le siguieron los representantes de la empresa con otros tres carritos de la compra repletos de documetanción.
La letrada María Luisa Rubio se encontró al comienzo de la vista con una vista repleta de documentos de las partes, que ya hacía pronosticar un juicio largo (no hubo siquiera receso para comer), y que hace pronosticar ahora también que el fallo de la juez de lo social se hará esperar más que lo de costumbre en estos casos. |
 |