Independientemente de la calidad del trabajo y las arduas labores de documentación de la película, de lo que el director valdeorrés Pedro Prada ya puede presumir es de que su obra, Xares, o río que nos leva, no ha pasado indiferente para las gentes del lugar, para sus propios vecinos. Lo cual tiene mucho mérito teniendo en cuenta lo difícil que es ser profeta en el pueblo de uno.
La sala azul del Auditorio de la capital ourensana se quedó la tarde noche del lunes muy pequeño para albergar el preestreno de la obra del director valdeorrés. Agotado el aforo, numeroso público tuvo que visionar el trabajo de pié. Además de en sus propios coches, muchos de ellos habían llegado desde A Rúa y O Barco de Valdeorras en autobuses fletados para la ocasión. Conocedores de la zona y de la historia del lugar y sus gentes, amigos y, sobre todo, muchos vecinos de la asolagada Albergueria va ya para el medio siglo. Para éstos, sobre todo, la ocasión constituía una especie de retorno a sus orígenes, el reencuentro con el pasado, un momento especialmente emotivo. Puede que para más de uno incluso duro.
De pié, como tantos otros vecinos, tuvo que seguir la proyección el alcalde de A Veiga, Fernando Fernández Yáñez, quien acudió acompañado de varios miembros de la corporación. Fernando Fernández goza de la simpatía de los albergueños ya que, según ellos, es el primer representante de alguna institución que en más de cincuenta años se ha mostrado sensible con Alberguería y sus gentes, y ha atendido algunas de las modestas reivindicaciones. Poco piden, por ejemplo, disponer de un lugar donde celebrar a la patrona, La Asunción, y las fiestas patronales del pueblo que desde hace varios años llevaban planteando sin éxito a su predecesor en la alcaldía de A Veiga.
Al finalizar la proyección, la que será en un futuro próximo la Asociación de Veciños de Alberguería hizo entrega a Pedro Prada de un obsequio conmemorativo como muestra de agradecimiento.
De esta forma, el Auditorio de la capital ourensana vivió este lunes una velada muy distinta a las que tiene por costumbre, y el Festival de Cine Independente de Ourense acogió una proyección insólita en su hasta ahora inédito capítulo de las emociones más directas y cercanas.
Con ese recuerdo imborrable, el Xares de Pedro Prada discurre, imparable, hacia su segundo pase, el próximo jueves, día 22.
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