| Lo cuente como lo cuente y se lo cuente Baltar a Poly (Baltar padre), seguiré pensando que si el presidente del partido tuviera más seguridad en que el PP gana las elecciones el domingo, Poly no estaría encabezando sino su hijo, Baltar Blanco. Es lo que los Baltar-Blanco han soñado: el padre rematando ciclo en la Diputación, el hijo relevando en el Concello de la capital.
El dilema de Poly que se despejará el domingo, es saber si Novoa es la continuidad o el principio de una transición. En caso de ser lo último, sólo será el principio, no la transición propiamente dicha.
No lo tiene mejor F.R.A. El candidato socialista va por su segundo intento. Cierto, tampoco nada se le puede reprochar con el primero: un partido tan roto como que no existía, una candidatura hecha a remiendos y él, Francisco Rodríguez, candidato por la espantá de última hora del número uno, el actor .
Pero ahora es completamente distinto: cuatro años liderando el grupo, y Madrid y Santiago respaldándole. La sociedad actual no se caracteriza por su buena memoria, precisamente, así que si los resultados no son buenos en su propio partido tardarán muy poco en plantearse el relevo.
Exactamente igual que en el BNG, donde Sánchez Vidal recogió el testigo del desaparecido Rodríguez Peña. Si Poly tiene demasiado pasado según F.R.A., Alex otro tanto, pero como oposición. Ahora se le exige superar claramente los 7 escaños de hace cuatro años, cuando ya 7 no era mucho comparados con los 6 logrados en 1999. Ya entonces el BNG había estado a punto de lograr el séptimo. Haberlo conseguido cuatro años después consoló tanto como haberse quedado a uno para la mayoría absoluta, absolutamente nada.
Alex se enfrenta el domingo a su consumación como alcalde o a su retiro, no hay vuelta de hoja. Si mejora los resultados asegura el cambio de colores del gobierno municipal. Si no lo hace, malo para él tanto si sigue el PP como si el alcalde es el socialista Rodríguez.
Si el hombre es un animal político Troitiño es uno de los mejores ejemplos sobre la tierra.
Además, es quizá el mejor ejemplo de aquello de que hablaba al principio, que la procesión va por dentro . Si alguien se la juega en el mismo instante de la apertura de urnas y escrutinio de las papeletas es él. Se llame como se llame su partido todos sabemos que es Antonio Troitiño y Fran Cougil y el resto. Ya son dos intentos, difícilmente tendrá más crédito donde y con quiénes lo ha tenido hasta ahora para intentarlo una tercera vez. Dos ya es mucho, incluso tendrá que estarles agradecido. Unas elecciones cuestan mucho dinero, y ya son dos intentos. Si de esta no logra volver al Concello ya puede ir pensando en consolarse con su faceta de distinguido tertuliano.
Y por último Valcarce Baiget.
Tampoco por el hecho de carecer de pasado político hay que pensar que si falla tendrá una segunda oportunidad. Es cierto que los otros la han tenido, pero, también lo es que salen muy caros, carísimos, los intentos. Además, a este se lo comerán los sindicatos.
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