Métodos  
23 DE MAYO DE 2007

Con la campaña en recta final hay muchas cosas que no ofrecen ya dudas. Los métodos que cada uno utiliza en campaña, por ejemplo. Ha habido, hay, cosas realmente sorprendentes.

Que Fraga haya dicho en Ribadavia y Carballiño en el tercio final de campaña que votar al PP es votar a "los menos malos", estategia que además adoptaron los suyos en la ciudad nada más escucharlo, no creo que sea nada bueno. Lo que no quiere decir que pueda ser, y que, como estrategia, el planteamiento pueda reportarle votos al PP. Más de uno estará de acuerdo en que buenos-buenos ninguno, así que mejor quedarse con lo "viejo conocido"... Por ahí podría ir el mensaje.

Más recientemente, este lunes pasado, Pachi Vázquez desempolvó su bola de cristal y adivinó el futuro. Y vé el jefe de los socialistas ourensanos un más allá del 27-M en rojo-PSOE, más allá de esta ciudad porque el levantamiento socialista en esta provincia será tan pacífico como generalizado, directamente proporcional al desinflado del PP, imparable, incontestable, incuestionable... De hecho,

 
 

vaticinó Pachi Vázquez el lunes, que estábamos ante un semana definitiva, y como quiera que dijo que "la mayoría silenciosa será la que dé el empujón definitivo", me lo imagino yo como una plaga de gentes que emergen como de la nada entre los trigales armados de papeletas en vez de hoces o así.
Las afirmaciones de Pachi Vázquez tiene su riesgo, y por muy conselleiro que sea y mande en sus filas, algunos también las sabemos echar y las echaremos en su momento.

A propósito de cuentas. Cuando las cuentas no le salen a los del BNG, echan mano de esa especie de bastión popular (de gente, no de PP, claro) que tienen en Rairiz de Veiga, Vilar de Santos y, sobre todo, como nó, en Allariz.
A mitad de campaña, los de Alex quedaron pelados de gente para un acto en el Campus Universitario. Pero se paliaron las carencias con autobuses de paisanos venidos desde esos tres concellos de esta provincia donde el BNG se ha instalado, controla, convence, es querido, admirado y socorrido, si es preciso.
Para que luego hablen de los otros. Y menos las socialistas, que después de lo del BNG tuvieron que juntar señoras a toque de caja para una de esas cenas con mandamás en femenino que no cuajó ni de lejos, así que "no me falles, tienes que venir..." (por María Quintas).

Los métodos no ofrecen ya dudas.
Es decir, en realidad son muy parecidos aunque parezcan muy distintos. Lo bueno y lo malo les pasa a todos. Las reacciones en tales situaciones puede que no sean iguales, pero en esencia no distan demasiado.
En lo que se difiere es en lo que verdaderamente no ha quedado más remedio. Se difiere mucho, por ejemplo, en lo larga que ha sido para todos los que no son el PP, frente a lo concentrada que los populares la hicieron en los propios 15 días de campaña. Normal, el PP defiende lo que tiene, el gobierno y la alcaldía, que los demás intentan. Es normal que todos los demás quieran romperle el partido a Poly Novoa.
Los que no están en el Concello y quieren estar sabían que tenían que empezar antes, que lanzar esta carrera , y así lo han hecho en la medida de sus posibilidades.

Sólamente la campaña del BNG y la actitud de algunos de sus candidatos, empezando por Alexandre Sánchez Vidal, me ha sorprendido considerablemente. Han hecho una campaña distante como nunca de la realidad y de la gente. No han pasado nunca de dos mítines diarios, varios días uno, han rehuído el cuerpo a cuerpo, se ha refugiado siempre en actos sectoriales, concretos, con público escogido o, como mínimo, predeterminado por su afinidad.

   

Difícilmente Sánchez Vidal ha pulsado la realidad de las posibilidades del BNG el próximo 27-M, la que conoce es la de los votos que tiene tan seguros como el suyo.
Quizá ocurre lo que dijo Pachi Vázquez, que son los reyes de las demoscopias "porque ganan todas las encuestas y pierden todas las elecciones".
Es posible que también estas las tengan ganadas. De ahí que estén completando una campaña a lo campeón.
Para aquello de ganar sin bajarse del autobús que se dice, Alex, sin duda.

 
 
Sólamente la campaña del BNG y la actitud de algunos de sus candidatos, empezando por Alexandre Sánchez Vidal, me ha sorprendido considerablemente. Han hecho una campaña distante como nunca de la realidad y de la gente.