El comodín de los indecisos

 
14 DE MAYO DE 2007

Si algo falla cuando llega el día de las urnas como una carabina de tiro de una caseta de feria llegado el día de la fiesta, son las encuestas. Últimamente las había de dos tipos: las que fallaban llegada la hora de la verdad, y las que se les veía venir el fallo el mismo día que aparecían publicadas. Se ve que para corregir la situación, ahora ha aparecido una nueva versión de encuestas, las encuestas con válvula de seguridad.

La válvula en cuestión se llama "indecisos" y es una cosa maravillosa que permite situar a las encuestas tan lejos de la mínima concreción como sea preciso para asegurarse no fallar. O por lo menos para no fallar estrepitosamente, que para algunos ya es mucho.
Así, si para no correr el mínimo riesgo es preciso especular con un margen de voto de hasta un cuarto de punto, pues se sube el porcentaje de los indecisos al 25% o más. No hay problema, esto de las encuestas parte de concepciones tan ambigüas y flexibles como que a un centenar de

 
 

encuestados se le llame técnicamente "universo" y Dios se quede tan tranquilo. Habría que empezar por ahí.
El remedio para curarse en salud después de las reiteradas y dolorosas heridas que en algunas encuestas dejaron las elecciones, llega ahora en forma de "indecisos". Está de modo esta campaña eso de las propuestas estrela de un par de formaciones, pues también entre los hacedores de encuestas está de moda el comodín de los indecisos .
Que el asunto se pone raro, pues piden el comodín del 20% de indecisos. Que aún así no te fías porque esto cada vez está más raro y podría pasar todo, pues amplías al comodín del 30%. Y por que nó redondear al tercio del "universo" del censo electoral encuestado, ¡venga el comodín del 33%!. Que coño, por margen que no quede ...

Las encuestas en Ourense-capital manejan un porcentaje de indecisos no inferior al 25%, en muchos casos en torno al 30%. No es dato baladí: un 30% de indecisos son 85.848 electores y sus correspondientes votos, sobre los 286.160 votantes residentes incluyendo además a los 2.041 europeos y noruegos, que habrá que suponer que el "universo" de la encuesta no habrá hecho aquí distingos de este tipo.
Y esos 85.848 indecisos son más que los 70.636 ourensanos en el exterior con derecho a votar en estas elecciones. Coño, mira tú por donde, tanto cuidar el voto del emigrante, tanto polemizar sobre él, y resulta que hay aquí, en casa, los que hay fuera y un 20% más que están indecisos. Y los partidos sin trabajarlos en condiciones y a tiempo para que esto no pase.

Pues nó, no estoy de acuerdo.
En una provincia como Ourense, donde el problema (si lo hay) es al contrario, no puede haber un 30% de indecisos.
No puede haberlo en una provincia donde lo que sobra es voto cautivo, voto decidido y entregado unos comicios tras otros a la causa particular de cada cual, al ejercicio de político de renovar el voto como ese amigo al que solo ves una vez al año y que se te presenta en casa cuando está a punto de expirar la póliza del seguro de tu coche.

   

No hay tanto voto indeciso como no confeso, que son cosas muy distintas. Sigue habiendo mucho encuestado que incluso asegura que sólo el mismo día de las elecciones sabrá, decidirá a quien votar. Pero es mentira. Ya lo sabe, hace tiempo que lo sabe, alguno es casi como si lo hubiera heredado.
Ourense ni siquiera es un lugar de indecisos. No es que haya tanto quien piense por uno como tantos que llevan muchos años queriendo que piensen por ellos.
A las encuestas le servirá el comodín , allá los bolsillos de quienes las paguen y las conciencias de los que las cobran.

 
 

No hay problema, esto de las encuestas parte de concepciones tan ambigüas y flexibles como que a un centenar de encuestados se le llame técnicamente "universo" y Dios se quede tan tranquilo. Habría que empezar por ahí.