Hora Cero  
10 DE MAYO DE 2007

En el argot deportivo dicen los que saben del asunto que ningún partido, ninguna carrera es igual a otra, que cada una es distinta. A ver si aquí va a pasar lo mismo y descubrimos a estas alturas que un inicio de campaña electoral además de distinto nos entretiene y hasta nos divierte.
No estaría mal. Para empezar.

Para empezar es cierto que esta campaña no es igual que las demás. Ni siquiera igual que ninguna de las Municipales o Locales anteriores. Hay varias razones que poco a poco

 
 
convendrá desgranar. A su momento.
Por lo de pronto, las reiteradas presencias tanto de Quintana como de Touriño al lado de los suyos han evidenciado que nacionalistas y socialistas le ponen tantas ganas como las que le tienen a la alcaldía de Ourense.
El decorado político ha cambiado y, por primera vez en mucho tiempo, los populares no podrán contar con los refuerzos de Santiago aunque el día 20 de los corrientes el mismísimo Don Manuel (sí, sí, Fraga) venga a echarles una mano.
Núñez Feijóo ni soñarlo, que aún tiene reciente los ascos que le hizo Ourense y Baltar cuando tuvo que buscar acomodo en la lista de Pontevedra para conseguir escaño en el Parlamento gallego.

El decorado político ha cambiado tanto como el planteamiento con el que todos afrontan en Ourense estas Municipales. No hay que equivocarse, estas sí de verdad son distintas.
Ya se presagiaba, por ejemplo, una campaña larga, mucho más allá es decir, mucho antes de la campaña electoral propiamente dicha que comienza con las cero horas de este viernes, 11 de mayo. Pero es que ha sido mucho más larga de lo que acababan por admitir los más proclives al vaticinio o sea, empezó mucho antes de lo que cabía prever aún en el mejor de los casos.
Y cuando eso ha ocurrido y llega la hora de la verdad de las megafonías, los programas, la marabunta publicitaria y la caza del voto al precio casi de lo que sea preciso, es previsible que nadie desfallezca. Simplemente porque absolutamente nadie se lo puede permitir. Para muestra un botón: se juegan tanto todos como que es la última oportunidad que tendrán los candidatos de las cinco principales formaciones. Pero eso es otra historia para otro día.

   

Queda tiempo para un montón de anécdotas de esa simbólica noche que suele ser la de la pegada del primer cartel electoral. Como que se romperá el escenario único del Parque de San Lázaro porque a los socialistas no le cabe el escenario. Pero esa será una anécdota, nada más.
La cruda realidad resulta de lo carísima que se ha puesto la alcaldía de Ourense.
Y no van a ser flores, precísamente, lo que salga por sus bocas.

 
 
A ver si aquí va a pasar lo mismo y descubrimos a estas alturas que un inicio de campaña electoral además de distinto nos entretiene y hasta nos divierte.
No estaría mal. Para empezar.