La decisión está adoptada y, además, no parece que Baltar Pumar, el presidente, tenga inconveniente alguno en que transcienda su malestar y las ganas que le tiene a alguno. Baltar suele decir que "el que la hace la paga", y los populares ya han constatado que sobre los resultados de las mesas del centro de la ciudad, por ejemplo, se han proyectado sombras larguísimas como la del exalcalde Cabezas.
Curiosamente ahora más que nunca se habla de exigir a Baltar la creación de la Junta Local del PP de Ourense.

 
 

El Partido Popular reestructurá distritos de la ciudad donde perdió voto el 27-M

 
2 de JUNIO de 2007: OURENSE DIXITAL

Para este lunes está prevista una asamblea de militantes del Distrito Primero del PP de Ourense, que corresponde al centro de la capital, allí donde la candidatura de Enrique Novoa perdió el 27-M unos 1.700 votos y, con ello, se fraguó al menos parte de la pérdida de la mayoría absoluta de los populares.
No se descarta que el propio Novoa López pudiera asistir a esa asamblea, aunque ya se duda que los responsables del distrito popular se mantengan tan sólidos y firmes como lo estaban hace horas a plantar cara hasta al mismo presidente provincial del partido, José Luis Baltar.

De hecho, desde esta junta de zona o distrito popular partía una vieja reivindicación, la de crear la Junta Local del partido correspondiente a Ourense sin la que el PP de esta provincia ha venido funcionando hasta ahora. Incluso siendo Manuel Fraga presidente del partido en Galicia y de la Xunta, se había advertido a Baltar en Ourense y a Cacharro en Lugo que el partido no podía seguir funcionando orgánicamente sin las juntas de las capitales. Mientras Cacharro atendió la indicación de Fraga, Baltar Pumar la ignoró.
De este modo, Baltar Pumar evitó a los de Manuel Cabezas y al propio entonces alcalde en la Ejecutiva Provincial del partido, merced a la cuota de representación que le correspondería a la Junta Local del partido. El presidente ourensano del PP mantenía así no ya solo el control total de su partido, sino que la corriente díscola de Cabezas tuviera siquiera acceso al máximo órgano de decisión del partido en la provincia.

Renovación en las cúpulas de los distritos

Independientemente de las decisiones que adopte la asamblea del Distrito Primero o Centro del PP ourensano, todo hace indicar que sus cabezas visibles tienen las horas contadas al frente de él. Son Manuel Cabezas y José Elier Ojea Ureña, a los que el propio Baltar Pumar imputa mucha responsabilidad en el hecho de que se perdieran los 1.700 votos que los populares dejaron de contabilizar el pasado 27-M. Sin embargo es probable que no sean los únicos.
Otro de los hombres que pasaba al retiro político con la legislatura que remata, José Luis Rodríguez Cid, tampoco hizo los deberes en su zona de control, el Distrito Tres correspondiente a los barrios de O Couto (donde vive) y A Carballeira.
En peor situación queda, ya que continúa en activo y vinculado al partido y a la Diputación que seguirá presidiendo Baltar Pumar, Francisco Javier Rodríguez Novoa, responsable del Distrito Dos al que competen directamente los resultados de las mesas ubicadas en Rairo, la Inmaculada y Barrocás.
En círculos próximos al PP ourensano se asegura que el compás de espera que ahora vive el partido, sólo puede preceder a "medidas de alcance" que el presidente Baltar Pumar tomará en próximas horas.

A Baltar le han dado donde le duele.
Que jodan a alguien por detrás y porque no es un chico fino de ciudad, le recuerda demasiado a él, lo que fue o neto do catano y lo que tuvo que aguantar.

Si algo es Baltar, algo sobre todo lo demás, es un hombre y un político hecho a sí mismo, a su imágen y semejanza, como a él se le entendió y le pareció que debía ser en cada momento de su vida que tuvo que decidir y elegir.
Que ahora Cabezas, Elier y los que sea vengan por detrás poniendo zancadillas y torpedeando a Poly quizá porque sólo sea un electricista que llegó a candidato del PP, eso a Baltar le revienta.
En lo algo que conozco a este hombre, si algo hay que no te perdonará ni te permitirá jamás es este tipo de zorrerías. Tuvieron mucho tiempo para plantear batallas legítimas, guerras si fuera preciso, cuando debieron haberle exigido a Baltar la Junta Local que les correspondía. No lo hicieron porque Cabezas y los suyos siempre fueron demasiado zorros y, sobre todo, demasiado cobardes.
Entonces hubieran tenido razón y hoy sólo pueden tener verguenza.

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REDACCIÓN de Ourense Dixital